Re-encuentro de pisadas
que despiertan fractales derramados
sobre cuerpos traslúcidos
con desamados cabellos serpentinos
el olor a musgo espeso
de esos cuerpos que cubren el camino
Hacia el Hades.
Deslizándose por
el jardín
de flores raras
desgranando sus frutos
en piel amarga
embebida la última
brizna de reproducción.
Antebrazos polinizados
dolor purpúreo
pigmentos que calzan los pasos
antesalas maquilladas artesanalmente
forman secuencias inhabitables.
Miembros que recogen
acogen
moldean la esperanza
menguante y creciente de
escapar de los dorados
imposibles de pungir
rodeos eternos en
el Hades.
En ese burdeos fluido
en cuyos reflejos las
flores negras adoran mecerse
mientras esperan el roce fumado de
tu enfundada piel.
Tu piel oscura
se confunde con
los pétalos negros
que deambulan
por nuestro universo.
Adentrándose en
esas flores negras las
más cercanas al
color del universo.
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